Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) calificaron este martes como “actos de piratería” y “chantaje” los ataques atribuidos a Irán contra la navegación en el estrecho de Ormuz, tras un bombardeo que causó daños materiales significativos en dos petroleros emiratíes y dejó un muerto y ocho heridos, cuatro de ellos con lesiones graves.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de los EAU advirtió que atacar el transporte marítimo comercial o usar el estrecho de Ormuz como herramienta de presión económica constituye un acto de piratería y representa una amenaza directa para la estabilidad regional, la población y la seguridad energética mundial.
El texto exigió a Irán que detenga estos ataques, se comprometa a cesar todas las hostilidades y reabra el estrecho de forma plena e incondicional para preservar la seguridad regional y la estabilidad de la economía y el comercio internacionales.
Según el comunicado, los petroleros Mombasa B y Al Bahiyah fueron alcanzados mientras transitaban por el sur del estrecho de Ormuz, en aguas bajo jurisdicción de Omán; el bombardeo habría provocado la muerte de un tripulante de nacionalidad india y heridas a otras ocho personas —seis indios y dos ucranianos—.

La empresa petrolera emiratí ADNOC confirmó que Al Bahiyah y Mombasa B fueron alcanzados por proyectiles, informó la muerte de un miembro de la tripulación y expresó condolencias a su familia y a sus compañeros.
ADNOC precisó que Al Bahiyah es un petrolero de gran tamaño (VLCC) perteneciente a ADNOC Logistics & Services, su división de logística marítima, y que el Mombasa B, también de gran eslora, operaba bajo un contrato de fletamento; ambos sufrieron daños considerables.
El Ministerio de Defensa de los EAU señaló que el ataque provocó incendios y daños materiales en los buques, que posteriormente fueron controlados, y advirtió que el país se reserva el derecho de responder a esta escalada y de tomar todas las medidas necesarias para proteger su territorio, así como a sus ciudadanos y residentes.
El incidente se produce en un contexto de tensión creciente en la región, marcado por bombardeos y represalias entre Estados Unidos —que ha atacado territorio iraní— e Irán, que ha responsabilizado y atacado buques en el golfo Pérsico y objetivos vinculados a países árabes aliados de Washington.
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Jasem al Budaiwi, y varios gobiernos regionales, incluido el de Catar, condenaron el ataque, calificándolo de acción hostil y de violación del derecho internacional y de la libertad de navegación.
El CCG es una alianza política y económica integrada por Arabia Saudita, Catar, los Emiratos Árabes Unidos, Omán, Baréin y Kuwait.
