El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, anunció este miércoles su apoyo a Serguéi Koretsky, director general de la empresa estatal Naftogaz, como candidato a primer ministro. La decisión se produce un día después de que la Rada Suprema aceptara la renuncia de la primera ministra Yulia Svyrydenko. El parlamento tiene previsto votar el nombramiento el jueves, y la mayoría del partido gobernante hace probable la confirmación de Koretsky.
Zelensky dijo ante la prensa en Kiev que las prioridades están definidas y que, tras las consultas realizadas, Koretsky es el candidato más preparado para el cargo, según informó Reuters.
La elección responde a la urgente necesidad de preparar al país para el próximo invierno, cuando la infraestructura energética suele ser blanco de ataques. Desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, Rusia ha atacado sistemáticamente la red eléctrica ucraniana, convirtiendo cada temporada fría en una prueba para la población. Koretsky asumió la dirección de Naftogaz en mayo de 2025 después de convertir a Ukrnafta, entonces en pérdidas, en una de las empresas públicas más rentables del país. Según fuentes citadas por Ukrainska Pravda, Zelensky le expuso como prioridades garantizar reservas de gas, proteger la infraestructura energética y estabilizar la economía en condiciones de guerra.
La dimisión de Svyrydenko implica la renuncia automática de todo el gabinete y abre el mayor reajuste gubernamental desde el inicio de la guerra. Zelensky anunció la reorganización el 12 de julio mediante un mensaje en Telegram, indicando que los cambios buscaban aplicar una estrategia política actualizada. El parlamento aceptó la renuncia el 14 de julio con 258 votos a favor y uno en contra. Svyrydenko, economista de formación y primera ministra desde julio de 2025, promovió el acuerdo sobre minerales estratégicos con Estados Unidos. Su salida se produce en el contexto del caso Midas, un supuesto esquema de sobornos por 100 millones de dólares en la empresa nuclear estatal Energoatom que ya provocó la destitución del jefe de la administración presidencial, Andri Yermak, y de varios ministros desde noviembre de 2025.
Una de las decisiones más relevantes pendientes es el futuro del ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, de 35 años, que asumió el cargo en enero de 2026 tras su paso por el Ministerio de Transformación Digital. Fedorov impulsó la estrategia ucraniana de drones de largo alcance y fomentó el crecimiento del sector: según datos oficiales, el número de empresas fabricantes de vehículos no tripulados pasó de siete al inicio de la guerra a más de 500. Ante la pregunta sobre su continuidad, Zelensky indicó que se reuniría con él y con los mandos militares antes de hablar con los diputados del partido, sin dar una respuesta definitiva.
La falta de decisiones claras tiene efectos prácticos. Ucrania ha intensificado ataques con drones sobre territorio ruso, una táctica que ha cambiado la dinámica del conflicto y que requiere continuidad en el liderazgo técnico. Al mismo tiempo, Zelensky sitúa la gestión energética en el centro del nuevo gobierno mientras la red eléctrica sigue siendo un objetivo prioritario de Moscú. Que aún no se haya resuelto el puesto del ministro que dirige la guerra tecnológica muestra que el reajuste ministerial sigue en proceso.
