La Biblioteca de los Sueños Olvidados
Clara siempre había sentido una extraña atracción por los libros antiguos, esos que parecían esconder secretos entre sus páginas amarillentas. Una noche, mientras caminaba por una calle que juraría no haber visto antes, encontró una librería abierta a pesar de la hora tardía.
El cartel decía: “Biblioteca de los Sueños Olvidados”.
Al entrar, un anciano de mirada tranquila la recibió sin sorpresa, como si la estuviera esperando.
Intrigada, Clara eligió uno sin título. Al abrirlo, se encontró dentro de una historia que no estaba escrita… sino que ocurría a su alrededor. Caminaba por un bosque, escuchaba voces, sentía el viento. No era lectura, era experiencia.
Cada noche regresaba por un nuevo libro: vivió aventuras, amores imposibles, despedidas profundas. Pero poco a poco, comenzó a olvidar detalles de su propia vida. Los rostros de sus amigos se volvían borrosos, sus recuerdos se desvanecían.
Desesperada, volvió a la biblioteca para pedir ayuda. El anciano la miró con tristeza.
Clara entendió entonces que debía tomar una decisión. Esa noche, eligió un último libro. Uno completamente en blanco.

Al abrirlo, no fue transportada a otro mundo. En cambio, se vio a sí misma: su infancia, sus errores, sus momentos felices y dolorosos. Por primera vez, no escapaba… recordaba.
Cuando cerró el libro, la biblioteca había desaparecido.
A la mañana siguiente, Clara despertó con una sensación distinta. No recordaba los sueños que había vivido allí, pero algo en su interior había cambiado. Ya no necesitaba huir hacia otras historias.
Porque finalmente había aprendido a valorar la suya.

