Guadalajara actúa este 4 y 5 de mayo como el epicentro de la enseñanza pública en España. El histórico IES Brianda de Mendoza alberga la quincuagésima edición del Congreso de la Federación de Asociaciones de Directivos de Centros Educativos Públicos (FEDADi). La cita reúne a equipos directivos de todo el país junto a representantes institucionales, encabezados por el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, y la alcaldesa de la ciudad, Ana Guarinos.
Bajo el lema «Protegiendo y mejorando la dirección escolar», los asistentes analizan los retos actuales de la gestión en las aulas. Durante su intervención de apertura, Guarinos reivindicó la figura de los equipos directivos y exigió dotarles de mayor estabilidad y recursos para hacer frente a un panorama formativo cada vez más complejo. La regidora subrayó que este liderazgo pedagógico influye de manera directa en el éxito académico de los alumnos y en la cohesión de toda la comunidad escolar.

La elección del espacio para este encuentro nacional recalca el peso patrimonial de la capital alcarreña. Fundado en 1837 en el antiguo convento de San Juan de Dios con apenas catorce alumnos, el IES Brianda de Mendoza representa hoy uno de los pilares formativos más antiguos de Castilla-La Mancha. Aprovechando este marco, la alcaldesa animó a los congresistas a compaginar las mesas de debate con el descubrimiento de la oferta cultural que ofrece la ciudad.
Archivo y evolución pedagógica
A lo largo del último año, la cobertura en Liberal de Castilla ha documentado cómo las instituciones de Guadalajara buscan integrar el valor de su patrimonio histórico con las nuevas exigencias del sistema educativo. Los centros de la capital han protagonizado diversas iniciativas orientadas a modernizar la enseñanza sin perder su arraigo local.
La celebración del congreso de FEDADi en las aulas del Brianda de Mendoza consolida esta trayectoria. El evento demuestra que la ciudad no solo actúa como sede de encuentros institucionales puntuales, sino que mantiene un papel activo en el debate sobre el futuro del modelo público. Esta evolución proyecta a los institutos locales como referentes nacionales, conectando aquel legado educativo iniciado en el siglo XIX con las soluciones de liderazgo que demandan las aulas de hoy.