El Hospital Universitario de Guadalajara ha recibido una nueva sesión del Maratón Viajero, una iniciativa integrada en la trigésimo quinta edición del Maratón de los Cuentos. El acto ha contado con la voz principal del narrador Pablo Albo, quien ha compartido historias con los pacientes y el personal del centro. Esta actividad busca acercar la narración oral a las personas que, por motivos de salud, no pueden desplazarse a los escenarios principales de la ciudad durante el evento literario.

La jornada ha estado marcada por el característico humor manchego de Albo, de raíces alicantinas y albaceteñas, quien es el encargado tradicional de inaugurar las primeras narraciones de esta cita cultural. El evento, organizado de forma anual por el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara, ha contado además con la participación activa de los estudiantes del IES Carmen de Burgos Seguí del municipio de Alovera. En su formato principal, el Maratón ofrecerá 46 horas ininterrumpidas de cuentos con profesionales y aficionados de diversos puntos de España y del extranjero.
Archivo y evolución histórica
El repaso al archivo histórico de liberaldecastilla.com durante el último año refleja cómo el Maratón de los Cuentos ha consolidado su estrategia de descentralización en la provincia. La visita al Hospital Universitario no es un acto aislado, sino que forma parte de una programación expansiva que las ediciones recientes han reforzado de manera sistemática. El Seminario de Literatura Infantil y Juvenil ha priorizado convertir el Maratón Viajero en una herramienta de inclusión y cohesión, llevando la tradición oral más allá del Palacio del Infantado a residencias, centros sociales y pueblos vecinos.
Esta trayectoria demuestra una clara evolución en la función comunitaria del festival literario. Mientras que en sus primeras décadas el esfuerzo se centraba principalmente en batir récords de horas continuadas de narración, las coberturas recientes evidencian un interés cada vez mayor por la accesibilidad cultural. La integración de centros educativos de la provincia, como la participación del instituto de Alovera en esta 35ª edición, subraya el relevo generacional que la organización fomenta año tras año para garantizar la supervivencia de esta fiesta de la palabra en Guadalajara.