El verano volvió a encontrar este miércoles su banda sonora en Aranda de Duero. El festival Sonorama Ribera abrió las puertas de su XXIX edición con una apoteósica primera jornada que congregó a 40.000 asistentes en el recinto de El Picón. La cita musical más esperada de Castilla y León vuelve a demostrar que es mucho más que un cartel de conciertos: es el gran reencuentro intergeneracional que convierte a la villa arandina en el epicentro de la música, la cultura y la gastronomía nacional.
El ambiente festivo se adueñó del recinto desde primera hora, impulsado por el tradicional concurso de disfraces que llenó de color y humor las primeras actuaciones. Por los escenarios principales pasaron artistas como Carlangas, Bebe o Iván Ferreiro, siendo la explosión de energía de Crystal Fighters la encargada de poner el broche de oro en el Escenario Ribera del Duero. Mientras tanto, en el Escenario Aranda, el esperado regreso de La Pegatina y la nostalgia de La Cabra Mecánica desataron una auténtica fiesta colectiva.

Tras este imponente pistoletazo de salida, el Sonorama Ribera saca su artillería más reconocible: los conciertos urbanos. A partir de hoy, la música tomará las calles de Aranda. La mítica Plaza del Trigo acogerá los directos de Sobrezero, Las Petunias y Calequi y Las Panteras, además del aclamado concierto sorpresa de las 15:00 horas (que el festival desvelará en sus redes sociales). El «tardeo sonorámico» también invadirá la Plaza de la Sal con sesiones de DJ, mientras el Escenario Charco acercará sonidos iberoamericanos con actuaciones como la de La Delio Valdez. Ya por la noche, el recinto principal volverá a vibrar de la mano de Rigoberta Bandini, Guitarricadelafuente, Rusowsky o RVFV.
Hemeroteca:
Si acudimos al archivo de Liberal de Castilla, vemos cómo estas cifras astronómicas de asistencia ya son la norma para un festival que no deja de superarse. En pasadas ediciones informábamos de cómo el evento lograba picos idénticos de 40.000 espectadores diarios (como con el histórico concierto de Hombres G en 2024), acumulando alrededor de 200.000 asistentes a lo largo de sus cinco jornadas.
Además, este año el festival ha tomado medidas preventivas. Tal y como reportábamos en Liberal de Castilla hace unas semanas, por primera vez la organización decidió limitar los abonos generales a 20.000 unidades y desveló todo su cartel de golpe (con más de 150 artistas) para garantizar la calidad de la experiencia ante la masiva demanda del público.
Cierre:
La XXIX edición del Sonorama Ribera certifica el impacto arrollador que tiene este festival tanto a nivel cultural como económico en el corazón de Castilla y León. El apoyo del Ayuntamiento, de la Diputación de Burgos y el patrocinio de emblemas locales como la Denominación de Origen Ribera del Duero o Tierra de Sabor resultan esenciales para que Aranda de Duero duplique su población durante estos cinco días. Una maquinaria perfectamente engrasada que, un año más, invita a abrazarse, brindar y bailar desde el asfalto de sus plazas hasta el césped de El Picón.
