La noche ha sido eterna para los afectados por la catastrófica riada del miércoles en la frontera entre Nepal y el Tíbet que deja por el momento unas 389 personas fallecidas y alrededor de 1.500 desaparecidos entre los que hay al menos 800 extranjeros procedentes de Portugal, Italia, Países Bajos, Reino Unido, Australia, India, Japón y Estados Unidos, entre otros países.
José Manuel Albares, ministro de Exteriores, ha reconocido esta mañana que hay cuatro españoles no localizados en la zona afectada: “No nos consta que haya fallecidos”, ha explicado en un audio-comunicado remitido a los medios en el que ha hecho un llamamiento a los españoles que se encuentran en la zona, sus familiares y amigos para que contacten con los teléfonos de emergencia consular.
Las últimas cifras confirman que entre las 826 personas desaparecidas en Nepal hay cerca de 600 extranjeros, según informaron a Reuters la policía y las autoridades de turismo. Los extraviados en el Tíbet, ascienden por el momento a 558, de los que 260 son ciudadanos extranjeros. Según ha declarado el portavoz de la policía, Abi Narayan Kafle, la cifra de fallecidos “aumentará” y esperan “recuperar más cuerpos”.
El líder espiritual de los tibetanos, el Dalai Lama, ha trasladado este jueves sus condolencias a los afectados: “Me entristece profundamente tener conocimiento de las devastadoras inundaciones en la región de Rasuwa, en Nepal, y en Kyirong, en el Tíbet, que han provocado pérdidas humanas y graves daños estructurales”, ha dicho en un mensaje publicado por su oficina. “Estos son sin duda síntomas de una causa subyacente más profunda, ya sea el cambio climático u otros factores“, ha agregado.
Alrededor de 5.000 militares y policías desplegados en la zona
Las labores de rescate en el Tíbet se reanudaron antes del amanecer y están siendo condicionadas por lluvia y la dificultad de acceso en un relieve montañoso asolado tras el muro de agua que engulló este miércoles todo lo que encontró a su paso.Un total de 5.000 militares y policías nepalíes han sido desplegados en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, las zonas más afectadas por la riada, a los que también ayudan efectivos de la policía. India, China, EEUU, Sri Lanka y Australia están movilizando distintos tipos de ayuda y la Unión Europea ha ofrecido apoyo a través de la presidenta de la Comisión, Úrsula von der Leyen.
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha enviado sus “más profundas condolencias a los afectados y ha prometido una asistencia de medio millón de dólares (unos 429 millones de euros) en ayudas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha confirmado que el motivo fue el colapso de un glaciar en el Himalaya, que posteriormente provocó un temblor sísmico de magnitud 5,2 y un deslizamiento de tierra que taponó el cauce del río Lhende Khola. El agua se acumuló hasta que el tapón se desbloqueó y la enorme masa bajó con fuerza hacia los ríos Bhotekoshi y Truishuli. Valles enteros han quedado sumergidos bajo el lodo, y entre los desaparecidos hay centenares de personas que estaban realizando tours de senderismo, peregrinos, trabajadores y miembros de las fuerzas de seguridad.
Crece el temor a otra riada por otro bloqueo
Mientras se intensifican las labores de rescate, crece el temor a que se produzcan nuevas inundaciones. Inspecciones en la zona del puerto de Gyirong, en la frontera entre China y Nepal, han confirmado que está creando un “lago barrera” de rocas y lodo que sigue creciendo, según medios estatales chinos. Se trata de otra obstrucción del río como la que provocó el desastre y su colapso podría generar otra riada repentina. Autoridades chinas han confirmado que se están llevando a cabo labores para prevenir otro evento como el del miércoles.
Una cámara CCTV en el cruce fronterizo entre Nepal y China ha dejado una de las imágenes más reveladoras de la magnitud del desastre en la que una monumental montaña de agua y lodo acaba con varios edificios mientras varias personas tratan de huir. Otros de los fotogramas muestran cómo la fuerza y extensión de la riada se lleva por delante autobuses y turismos en pocos segundos.
Testimonios como el del alcalde de Bidur, en el distrito de Nuwacot, Rajan Shrestha, muestran la impotencia de las autoridades ante un evento tan repentino y demoledor. El mandatario local señaló a Times que nunca había visto “una inundación de tal magnitud” y relató cómo sucedió. “Ocurrió con gran rapidez. No pudimos evacuar a toda la población del núcleo urbano principal”, confesó.
Rescatadas 125 personas y miles están aisladas
La riada ha provocado que miles de personas hayan quedado aisladas y los equipos de rescate en Nepal están utilizando helicópteros para lanzarles suministros de emergencia como tiendas de campaña y comida, mientras buscan más supervivientes. Durante las primeras horas del jueves, se han logrado rescatar a 125 personas, de las que 20 eran extranjeros.
Entre los turistas desaparecidos, procedentes de más de dos docenas de países, hay confirmados por el momento 178 de la India, 90 de EEUU, 53 ucranianos, 51 malasios, 35 de Australia, 33 del Reino Unido, 25 de Canadá, 12 israelíes y tres portugueses.
En Australia, las autoridades no han podido contactar con 34 de sus nacionales, quienes formaban parte de grupos de peregrinación y circuitos turísticos. La ministra de Exteriores, Penny Wong, ha confirmado que la información llega con cuentagotas “dada la magnitud del desastre” y afirma estar tratando de confirmar “con urgencia el estado y el paradero de los australianos”. Entre ellos hay al menos dos niños, uno de ellos es de origen indio y nacionalidad australiana que formaba parte de una expedición organizada por una agencia de turismo religioso en el monte Kailash, un lugar sagrado en el Tíbet.
